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16.12.11

alfonsina

un día antes de la lectura de mañana, encuentro un audio muy increíble de alfonsina storni, que leía en montevideo, donde estaré muy pronto, unos poemas escritos en uruguay.



click aquí para ir al audio.

9.12.11

PRODIGIOS en voz y video

El 17 de diciembre, a partir de las 19 hs. presentamos las novedades editoriales de Ediciones Encendidas en Casa Trueno (pedir dirección a ediciones_encendidas@yahoo.com.ar), entre ellas mi libro de poesía y relatos Prodigios.



Espero verlos ahí!

17.4.11

si estamos enteros

costurera y carpintero - g. ferro



Cuando crezca seré
un prodigioso carpintero
Un hombre poderoso de mirada serena
con cuerpo de niña curiosa y atenta.

Colmaré mi antojo y construiré
para mí mismo mis propias muñecas
Solo con mis dedos lijaré su piel
para que guardemos la resina fresca.



Me enamoraré de una buena costurera
una mujer diestra, una buena mujer
con cuerpo de niño y manos bien dispuestas
Yo la amaré y la protegeré
de todo el terror de la naturaleza
Ella me amará y coserá para mí
los mejores vestidos para mis muñecas.

Ella será sabia y sabrá sonreír
cuando le griten niño costurera
Dirá que nada importa si estamos enteros
Niño costurera y niña carpintero.

7.4.11

mi lumía

Poema en audio: Mi lumía de Oliverio Girondo por Oliverio Girondo

siempre que lo escucho sé que es para mí

10.1.11

adiós

tutú marambá fue el nombre de mi primer libro preferido. contenía dibujos, poemas y algunas letras que después conocí en canciones. estaba escrito por la genial maría elena walsh, que hoy se fue a vivir definitivamente a algún otro reino. me había aprendido muchos de los poemas de memoria y a algunos les había inventado una musicalidad propia, ahora me parecen cortitos pero en ese momento era como si tuviese en mi cabeza todo el conocimiento del mundo. los dejo en presencia de algunas de esas palabras mágicas.





Nada más

Con esta moneda
me voy a comprar
un ramo de cielo
y un metro de mar,
un pico de estrella,
un sol de verdad,
un kilo de viento,
y nada más.

Canción tonta

¡Tilín, tilín, tilín!
El gato y el violín.

La vaca vacuna
se trepa a la luna.

La oveja está sola
con traje de cola.

A la flor canela
le duele la muela.

¡Talán, talán, talán!
Yo soy el capitán.




Canción del pescador

Pez de platino,
fino, fino,
ven a dormir en mi gorro marino.

Perla del día,
fría, fría,
ven a caer en mi bota vacía.

Un delfín
que toque el violín
voy a pescar con mi red marinera,
y me espera
para bailar,
loca de risa, la espuma del mar.

Feo cangrejo,
viejo, viejo,
ven a mirarte el perfil en mi espejo.

Flaca sirena,
buena, buena,
ven a encantar mi palacio de arena.

Señora foca,
loca, loca,
venga a tocar el tambor en la roca.

Pícara ola,
sola, sola,
ven a jugar con tu traje de cola.



Canción de bañar la luna

Ya la Luna baja
en camisón
a bañarse en un charquito
con jabón.

Ya la Luna
baja en tobogán
revoleando su sombrilla
de azafrán.

Quien la pesque
con una cañita de bambú,
se la lleva
a Siu Kiu.

Ya la Luna
viene en palanquín
a robar un crisantemo
del jardín.

Ya la Luna
viene por allí.
Su kimono dice: No, no;
y ella: Sí.

Ya la Luna
baja muy feliz,
a empolvarse con azúcar
la nariz.

Ya la Luna,
en puntas de pie,
en una tacita china
toma té.

Ya la Luna
vino y le dio tos
por comer con dos palitos
el arroz.

Ya la Luna
baja desde allá
y por el charquito Kito
nadará.


las ilustraciones son de otro grande, pedro vilar, al que muchos niños de mi generación (y de muchas otras) habrán agradecido sus maravillosos trazos.

27.9.10

invitación (bis)

Desde hoy una parte de este blog se muda, los invito a visitar mi nuevo blog de poesía:

http://aguanatal.blogspot.com


Espero que les apetezca!

25.5.10

haiku: experiencia de la intemperie

El tránsito del poeta poeta del haiku se da a través del tiempo y el espacio. Vive en el camino cada estación y cada lugar, dejándose impactar por el viaje. Este constante devenir que provoca el nomadismo se traduce en el concepto de impermanencia. Al trasladarse siempre, hay poco que se pueda asir y mucho para experimentar.
La impermanencia produce el puro presente, la ausencia de rutina lo refuerza. Creo que en esto radica la importancia del camino en el haiku y cómo este caminar lleva a una construcción de sentido en lo que respecta al cambio, a la aceptación y a la atención de esas mutaciones.
El poeta del haiku vivirá en el instante: reaccionará a un instante de claridad, escribirá en un instante de espontaneidad, plasmando lo que ante sus ojos es simple e inequívoco, lo que la naturaleza le pone en frente, lo que él observa desde su perspectiva atenta.

Unos haikus que me gustan (traducciones de Alberto Silva):

Meterse dentro del ciruelo
a base de cariño,
a base de olfato

Onitsura


Abre el oído,
somételo
al silencio de las flores

Onitsura


La rana
nada segura
nada

Buson


Arando el campo
se limpia los mocos
con flores de ciruelo

Issa


Desnudo yo,
desnudo mi caballo,
en la tarde,
en el chubasco

Issa


Ni la risa del niño
impide que sucumba
el sol de otoño

Issa

26.2.10

“En todos los pecados
encuentro los símbolos
de la Verdad,
cierta,
la piel que huele a lástima
supurando desde la Cruz, el último aliento mortal,
te dignifica la última imagen del odio.
ves brillar en los ojos los sentimientos,
que nunca más sienten.
Y que se revelarán como las tormentas, los ríos, los mares,
como partes insustanciales de la Verdad eterna.
Te preguntás, en el límite: “¿Para qué sentir
dolor?”.
Y tus dudas se disuelven en el instante siguiente;
para Jesús no existe el pasado.”

30.11.09

tiene el mar su mecánica? la mecánica del azar

hoy estaba dando clase, en modo automático y, de repente, todo esto. cómo un pedacito de hace cuatro años se me cae de los dedos.
-el subrayado es mío, me pertenece-

pere gimferrer - dos poemas



oda a Venecia ante el mar de los teatros

Las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros. García Lorca


Tiene el mar su mecánica como el amor sus símbolos.
Con que trajín se alza una cortina roja
o en esta embocadura de escenario vacío
suena un rumor de estatuas, hojas de lirio, alfanjes,
palomas que descienden y suavemente pósanse.
Componer con chalinas un ajedrez verdoso.
El moho en mi mejilla recuerda el tiempo ido
y una gota de plomo hierve en mi corazón.
Llevé la mano al pecho, y el reloj corrobora
la razón de las nubes y su velamen yerto.
Asciende una marea, rosas equilibristas
sobre el arco voltaico de la noche en Venecia
aquel año de mi adolescencia perdida,
mármol en la Dogana como observaba Pound
y la masa de un féretro en los densos canales.
Id más allá, muy lejos aún, hondo en la noche,
sobre el tapiz del Dux, sombras entretejidas,
príncipes o nereidas que el tiempo destruyó.
Que pureza un desnudo o adolescente muerto
en las inmensas salas del recuerdo en penumbra
¿Estuve aquí? ¿Habré de creer que éste he sido
y éste fue el sufrimiento que punzaba mi piel?
Qué frágil era entonces, y por qué. ¿Es más verdad,
copos que os diferís en el parque nevado,
el que hoy así acoge vuestro amor en el rostro
o aquel que allá en Venecia de belleza murió?
Las piedras vivas hablan de un recuerdo presente.
Como la vena insiste sus conductos de sangre,
va, viene y se remonta nuevamente al planeta
y así la vida expande en batán silencioso,
el pasado se afirma en mí a esta hora incierta.
Tanto he escrito, y entonces tanto escribí. No sé
si valía la pena o la vale. Tú, por quien
es más cierta mi vida, y vosotros que oís
en mi verso otra esfera, sabréis su signo o arte.
Dilo, pues, o decidlo, y dulcemente acaso
mintáis a mi tristeza. Noche, noche en Venecia
va para cinco años, ¿cómo tan lejos? Soy
el que fui entonces, sé tensarme y ser herido
por la pura belleza como entonces
, violín
que parte en dos aires de una noche de estío
cuando el mundo no puede soportar su ansiedad
de ser bello. Lloraba yo acodado al balcón
como en un mal poema romántico, y el aire
promovía disturbios de humo azul y alcanfor.
Bogaba en las alcobas, bajo el granito húmedo,
un arcángel o sauce o cisne o corcel de llama
que las potencias últimas enviaban a mi sueño.
Lloré, lloré, lloré
¿Y cómo pudo ser tan hermoso y tan triste?
Agua y frío rubí, transparencia diabólica
grababan en mi carne un tatuaje de luz.
Helada noche, ardiente noche, noche mía
como si hoy la viviera! Es doloroso y dulce
haber dejado atrás a la Venecia en que todos
para nuestro castigo fuimos adolescentes
y perseguirnos hoy por las salas vacías
en ronda de jinetes que disuelve un espejo
negando, con su doble, la realidad de este poema.

*

by love possessed


Me dio un beso y era suave como la bruma
dulce como una descarga eléctrica
como un beso en los ojos cerrados
como los veleros al atardecer
pálida señorita del paraguas
por dos veces he creído verla su vestido
(estampado el bolso el pelo corto y
(aquella forma de andar muy en el
borde de la acera.

En los crepúsculos exangües la ciudad es un torneo
de paladines en cámara lenta
sobre una pantalla plateada
como una pantalla de televisión son las imágenes
de mi vida los anuncios
y dan el mismo miedo que los objetos volantes

venidos de no se sabe
dónde fúlgidos en le espacio.
Como las banderolas caídas en los yates de lujo
las ampollas de morfina en los cuartos cerrados de los hoteles
estar enamorado es una música una droga es como
escribir un poema
por ti los dulces dogos del amor y su herida carmesí.
Los uniformes grises de los policías los cascos
las cargas los camiones los jeeps
los gases lacrimógenos
aquel año te amé como nunca llevabas un
vestido verde y por las mañanas sonreías
Violines oscuros violines de agua
todo el mundo que cabe en el zumbido de una línea telefónica
los silfos en el aire la seda y sus relámpagos
las alucinaciones en pleno día como viendo fantasmas luminosos
como palpando un cuerpo astral

desde las ventanas de mi cuarto de estudiante
y muy despacio los visillos
con antifaz un rostro me miraba
el jardín un rubí bajo la lluvia


*


me acuerdo de la libertad de ese verano y de cómo la libertad se fue cerrando sobre nosotros como una cueva.

25.11.09

y había como un sonido de vacas

Fue nefasta y temible aquella edad del tiempo
de una profunda e irremediable pobreza
cuando todavía no se distinguía la aurora del atardecer
cuando el aire del primer origen
mezclado en una agitada e inestable humedad
con el fuego y la furia de los vientos
escondía el cielo y los astros

Cómo puede la vista soportar el asesinato de seres
que son degollados y desmembrados
No repugna al gusto beberse los humores y la sangre
las carnes, crudas, sobre el asador

...y había como un sonido de vacas...

No es monstruoso desear alimentarse
de un ser que todavía emite sonidos

Perviven los ritos de sarcofagia y canibalismo.

Plutarco (adaptación de Manlio Sgalambro)

29.10.09




Látigo, rienda, buey y hombre pertenecen igualmente al vacío.
Tan basto e infinito es el cielo azul que no hay concepto
de linaje alguno capaz de llegar a él.
El copo de nieve no puede vivir sobre una hoguera crepitante.
Cuando se realiza este estado de mente,
se llega a comprender por fin
el espíritu de los antigüos patriarcas.


de un post hermoso en. "http://wwwhojasdehierba.blogspot.com"

26.8.09

un paso para animales
trazado a filo de navaja,
de hombros fuertes que se embarran.
de pronto, llovía.
la selva no hace nunca silencio.
se desmonta la tarde en su quietud.
hay pozos profundos, la caída se amortigua por las ramas.
los chicos ríen, abriendo la boca,
mirando el cielo para que se les llene de lluvia.
las mujeres se ponen ansiosas,
aprietan el paso, que no se moje el pan.
el ruido no se oye.

21.7.09

Influenza


Desde el vértice
social
se despliega. En masa
recurrimos a la historia.
Cada cual en su casa. A su casa,
sin dejarnos ver.
Las pantallas
son iridiscentes, bañan las barbillas.
De alguna forma te sentís cerca mío.

No se dan más la mano.
Hay hombres que dejaron de ser hombres.

Se asume la falta de escrúpulos
por la enfermedad.
Vendrán infecciones nuevas.
Todas, en serie, se volverán mortales.
Y renacerán las afecciones antiguas.
De alguna forma así te sentís más cerca mío.

Veo a la gente hablando sola,
cada cuadra es la repetición de la figura perfecta. Usan los lentes anatómicos.
Son cuadros rehechos.

También las luces se vuelven bajas. Dejás de verlas.
Tu ritmo cardíaco es cada vez más lento.
¿Sentís?
Cada vez, cerca. Nos reímos.
Ya no podemos besarnos.
Igual te sentís cerca mío.

Se despiertan a la mañana, atravesados.
Los rayos, las telecomunicaciones.
Lo cubren todo,
con paños. El polvo.
Es sólo la sensación del futuro. No hay futuro.
Cada día es más ahora, más realista,
como las películas.
Se prohíbe el saludo.

Es verdad:
la gran mentira de la epidemia.
Nadie cree, nadie cree sin ver.
Todos, también, se asustan.

Hubo muertos, estaban cubiertos de sangre y de sudor.
Lloraban con cuencas vacías en los ojos.
Encerraron a sus muertos. Solos. Hubo duelos.
Estábamos viéndolo por televisión y nos sentíamos,
el uno al otro, cerca. Era insoportable.
Dijeron que volverían nuevas enfermedades
a expandirse, en el futuro.
Enfermedades físicas, de muertes rápidas.
Todo estará bajo control, dicen, van a encerrar a los muertos, antes. Harán cuarentenas.
Aprendieron.
Nos muestran a nosotros, a mí,
yo sobrevivo,
que ya aprendieron, lo dicen en el noticiero.

Todos los políticos se abren las aguas.
Hablan como una plaga.
Nadie sabe.

Es el fondo de la experiencia, decidimos:
reposo, encerrarnos en casa.
Nos quedamos en la cama y nos sentimos cerca.
Tuvimos que encerrar también al gato, enjaularlo en la cocina.
Alguna noche todavía maúlla y araña la puerta.
No me animo a salir sola.

Hubo desabastecimiento, todos nos burlábamos.
¿Te acordás?
Ya no vemos a nuestros amigos. Ni a la familia.
Nadie sale.
¿Qué hay en la calle?
¿Hay mendigos en la calle? ¿Usan barbijos los mendigos?

Sé que ya no hay putas en la calle. Lo vi ayer.
¿Escuchaste? No hay putas en la calle.

Nadie habla más de las estaciones.
Estaríamos en invierno. Afuera me imagino un sol.
No dan más el informe del clima.
¿Te acordás? Hablabas con el taxista del tiempo.
No sé qué pasa con el tiempo.

Tu casa un día quedó sola. Dejaste cosas.
Acá, todavía, se está bien.
Este barrio es mejor y no tenemos que trabajar mucho.
¿Qué habrá pasado con las casas?
Si viviéramos en un edificio, ¿escucharíamos a los de arriba?

Reportaron tres nuevos casos, un rebrote.
Hubo gente que salió. Vecinos, familiares.
No murieron de muerte natural.
Es natural. Hubo duelos. Quemaron cosas. Suspendieron la programación.
No me acuerdo bien. Fueron muchos días en vela, en directo.
La trasmisión no se terminaba nunca.

Parece ser que ahora está todo conectado y funciona.
¿Sentís?
Hay luz.
Es ese ruido otra vez. Algo eléctrico o como una mosca.
¿Ya lo escuchaste? ¿Alguien más lo escuchará?
Nadie dice nada de los ruidos.
¿Vos creés en los síntomas?

Algunos días quiero abrir la ventana y ventilar.
Que entre el aire y se destemple.
Dudo. No lo hago nunca.
No lo hice nunca.
Te juro.
El impulso es grande.
¿Vos? ¿No te dan ganas? ¿No te ahogás acá dentro?
Es que estamos tanto acá, las puertas cerradas. Me da pena el gato. Ya no hace ruido.
No, está vivo.
Todavía nos queremos.
Nos despertamos a la mañana. Cada vez estoy más inquieta. Me pican los brazos.

Se meten en la cama, como si fueran a dormir.
Dijeron que están empezando a salir.
Son muchos. Nadie sabe.
Son valientes pero tímidos. Nadie dice que va a salir.

Yo no quiero salir. ¿Qué habrá en la calle? No salgas. Quedate conmigo.
Todavía estamos tan cerca. No salgas.

Un día abriste la puerta. Yo escuchaba atenta las novedades.
O leía una revista vieja.
El gato estaba duro.
Lleno de sangre y de sudor. ¿Te acordás?
Cerraste y no me dijiste nada.
Estuviste pálido y se te fueron las ganas de salir.

Se pasó el tiempo de tanto tener miedo. Todavía nos quedaba café.
Un día tuvimos que salir. Fuimos juntos. Me agarrabas fuerte del brazo que me dolía de tanto rascarme.
Hubo tanto ruido. Algo como el tránsito pero más lento.
Tuviste una recaída. No sabía qué darte.
Ya no me acuerdo de nada.
No sé. ¿Vos sentís?

Hace días que no hace reposo. No duerme.
No se acuestan en la cama, no ven televisión.
Dicen que volvieron a pasar el reporte del tiempo. Que ahora hay putas. Que ya no se usan más barbijos.
Nadie sabe bien. De tanto miedo se les pasó el tiempo.
Volvieron a brillar algunas luces. Las pantallas.
Algunos volvieron a ver a los vecinos.
Se olvidaron de los ruidos.

Dicen que van a volver las plagas. El contagio. La propagación.
Ya no hay muertos.
Aprendieron.
Se fuerza el encierro.
Ya no hay muertos.



(Algunos versos quedan cortados porque no entran en el espacio del blog)

15.5.09

campeonato de poetas pesados
a Andre



obviamente no es material para nuestro documental, pero le pega en el palo

5.5.09

Maldita tu sangre
(Ejercicio, empieza así, con otro formato y tal...)

Murmullo, alto,
de mujeres viejas,
triste y con congoja.
La miran,
a la nuca
tapada por una mantilla
celeste de crochet.
El pelo, ondulado, largo, despeinado, crecido.

Le brotan las lágrimas de sangre,
se empieza a escuchar más, y más alto y, murmullo.
Delante de ella hay un espejo y, más atrás y más alto,
Cristo en la cruz.

Los ojos le vuelven
a ver,
se lleva las yemas de los dedos a lágrimas moradas,
se mancha.
La sangre gruesa. Las ve.
Grita, se da vuelta, la multitud de mujeres.
En su mayoría gordas,
Daban la vuelta y se cruzan el milagro.


La esquina.
Una parroquia chica, de madera,
las cruces de barro,
dicen que antiguas;
un monaguillo las ahuyenta,
las saca a todas,
incluso a las monjas.


Todos entran,
a las dos horas,
a una especie de capilla ardiente
y se sientan a llorarla.

8.1.09

Me zurcan las manos invencibles del viento.
Con la caricia se vuelven las manos verdaderas de los árboles.
La verticalidad obliga a la planta,
cae enzarcillada sobre la piedra.

Llueve,
primero la hoja,
más tarde la rama,
el tronco,
la piedra,
última la montaña toda se deja arrasar por la nube.

26.6.08

I.
Sobre una rama
del abeto
cae
otra resina
azucarada,
un caramelo.
La abuela:
la cacerola:
mira
y recalienta
y revuelve
el cobre.
Anida entre
la cuchara de madera
lacrada con el sello de antaño,
un ridículo escalafón.
I.
Sobre una rama
del abeto
cae
otra resina
azucarada,
un caramelo.
La abuela:
la cacerola:
mira
y recalienta
y revuelve
el cobre.
Anida entre
la cuchara de madera
lacrada con el sello de antaño,
un ridículo escalafón.

16.12.07

Respuesta al post en: Hamaca Paraguaya - De facto o de iure.


La división
de la Historia
del otro lado
de la revolución.

Tenga forma o no tenga
la especificidad,
la sumisión,
asumimos.
¡No tenga forma!

Anhelo
mecanismos:
el miedo, el caos,
por la revolución.
Un
policía
es
un
policía.

Sujeto,
como una enfermedad,
social
democracia
del otro lado,
poder vigente.

Tenga la forma,
de iure,
no tenga,
de facto,
un policía,
vigentes,
procesos,
la forma,
el sujeto.
La Revolución,
La Historia,
dentro de mecanismos,
imposición.
Es un policía.

14.10.07

La orientación antidinástica del clavo
insistía en sostener
a una marioneta,
a la madera clareada por el sol.

Se veía apenas delineada
la reja cuarteada como arena
retorcida entre las hiedras.

Grosa la rama principal
añade al nido un suelo silvestre
invertido el sentido del uso.

Solapa al santigüarse la doña
un dedo con el otro en la frente,
acaso reclinando un poco las rodillas.

Guiños, guiños, pajarito,
que al cantarse se soplan
acurrucadas las coplas,
en el viento enseñadas.

Roza, roza, pedregal,
bajo los pies de la niña
las ahuecadas arcillas
esconden el delantal.

A lo lejos el llano,
no se sabe ni ver
busca siempre un terruño
roído lo has de querer.

En cuna dorada de nene
el monte al guardarse cedió,
hundido en el sueño teme
olvidarse de si y de dios.

Siempre y cuando crezca,
semillita blanca y azul,
volverás a recordarlo
a aquel que el amor merezca.
Y siempre que el llanto amanezca
habrá planta que se riegue
con tus penas y guadañas
porque no hay amor sin saña,
ni hombre de buen corazón.
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